Ya no queda nada para la operación “Vuelta al Cole”. Después de un intenso verano, tanto para los niños, como para los padres, toca volver a afrontar un nuevo curso escolar con las pilas bien cargadas.

Seguro que ya estás planificando todo para volver a las clases y probablemente ya hayas adquirido los libros escolares de este curso, unos libros que “van a sufrir” mucho a lo largo del curso.

Llevarlos de un lado a otro. Abrirlos, cerrarlos. Poco a poco, los libros escolares se van deteriorando. Al final del curso, parecen otros, tan desgastados que, por desgracia, no se pueden volver a utilizar.

Consejos para que los Libros Escolares no se desgasten

Por eso, y con el objetivo de que se puedan reutilizar, en este artículo os vamos a dar una serie de consejos para proteger los libros escolares. Si todavía estás en la fase de compra de material escolar, os hablamos de todo el material imprescindible para la vuelta al cole.

Forrar los Libros

La cubierta de los libros escolares es la que más se deteriorar. Desde golpes a posibles líquidos vertidos o la propia humedad del ambiente hacen que la cara visible del libro, impoluta en septiembre, poco a poco comience a desgastarse. Así, antes de empezar las clases, uno de los clásicos rituales consiste con el forrado de los libros y los cuales van a proteger portada y contraportada de la misma.

Probablemente, ya lo habrás comprobado por ti mismo o sino, verías a tus padres hacerlo: ¡forrar todos los libros puede llevar mucho tiempo! Es, por ello, que en JBA hemos diseñado un producto que te irá a las mil maravillas, un forro para libros ajustable. Disponibles en PVC y PP Transparente, ajustar cada libro te llevará menos de 20 segundos.

Cuidado Diario de los Libros Escolares

Mantener un adecuado hábito en el cuidado de los libros es fundamental para que éstos duren todo el curso. Más aún, es de  vital importancia para que, en el siguiente curso, pueda ser utilizado por otro niño. Es algo que se debe de intentar inculcar a los pequeños: el cuidado del material.

En este aspecto, hay que recalcar que una de las tareas más frecuentes, como la del subrayado, casi siempre se hace de la manera incorrecta. Así, se suele utilizar un subrayador permanente, por lo que los libros “heredados” ya están marcados para siempre. En su defecto, es preferible utilizar un lápiz tipo B o HB para que se pueda borrar, una vez terminado el curso.

Otro movimiento clásico consiste en sacar o meter los libros escolares en la mochila. Un gesto cotidiano que, si no se hace con cuidado, puede desgastar los libros al rozar con la cremallera. Por eso, lo más recomendable es meter y sacar los libros con la cremallera de la mochila totalmente abierta.

Asimismo, el desgaste de la encuadernación puede ser mayor por el simple hecho de abrir el libro de una manera o de otra. Si la apertura es próxima a los 180º -es decir, abierto por completo-, la encuadernación se deforma e incluso despega de la cubierta.

Otros cuidados de los libros incluyen el no doblar las páginas y utilizar un marcapáginas para saber en qué punto de la lección se está, así como no consumir bebidas o comer encima o cerca del libro, “por si acaso”.

Almacenamiento de los Libros

Para conseguir que los libros se mantengan bien, con el paso del tiempo, aun después de que haya pasado el curso escolar, es necesario atender a una serie de normas de mantenimiento muy básicas.

En este sentido, tanto la luz, como la humedad, son los grandes enemigos de los libros. Teniendo esto en cuenta, hay que preservar los libros en un sitio seco y donde no haya una exposición diaria de luz natural.

Siguiendo estos consejos, seguro que  conseguirás preservar los libros escolares. No como el primer día, ¡eso es imposible! Pero seguro que se podrán volver a utilizar, que es lo importante.

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