¿Estás pensando en hacer el Camino de Santiago este año? Si es así y no sabes qué llevar en tu equipaje o cómo prepararlo, en este post vamos a contarte todo lo que tienes que preparar para tener el equipaje perfecto de un peregrino.

Esta ruta es una fantástica opción para conocer y descubrir pequeños rincones con encanto, además de vivir una maravillosa experiencia. Eso sí, dependiendo de cuántos días vayas a hacer el camino, necesitarás llevarte una cosas u otras. No obstante, hay unos básico que siempre deberás contar con ellos.

A continuación te contamos cuál es el equipaje perfecto de un peregrino para hacer el Camino de Santiago y no llevarse la casa a cuestas, ¡empezamos!

Equipamiento y material para preparar el Camino de Santiago

Antes de empezar a preparar el equipaje, es importante que mires el tiempo que va a hacer, además de saber en qué estación del año ir. No es lo mismo ir en verano que en invierno, ya que las prendas de ropa no ocuparán lo mismo.

Mochila y saco de dormir

Lo primero que deberás mirar es la mochila para meter todo lo imprescindible. Con una capacidad de entre 30 y 45 litros tendrás más que suficiente. Asimismo, tienes que elegir un saco de dormir que sea ligero y compacto para ahorrar espacio, sobre todo si tienes pensado dormir en albergues.

Ropa

¿Cómo metemos toda la ropa del viaje en una mochila? Pues bien, con una o dos camisetas técnicas en verano puede ser suficiente. Además, puedes coger otra de repuesto para el descanso. Lo mismo ocurre con los pantalones: uno para andar y otro para descansar.  En cuanto la ropa interior no habría mucho problema puesto que ocupa menos espacio. Así pues, puedes coger entre tres o cuatro pares de calcetines y ropa interior.

No te olvides de una gorra o sombrero para protegerte del sol y, para el frío, un forro polar y accesorios. Para la lluvia, puedes cogerte un paraguas pequeño o una capa o poncho impermeable.

Calzado

Es muy importante que lleves un buen calzado. Ten en cuenta que vas a pasarte casi todo el día andando. Así, las zapatillas de senderismo deberás ser cómodas, ligeras y que se adapten a tu pie. Échate a la mochila también otras cómodas para descansar y para la ducha.

Documentación y dinero

En todo momento, tendrás que llevar contigo el credencial de peregrino, el DNI o pasaporte, la tarjeta sanitaria, así como el suficiente dinero en efectivo y la tarjeta de crédito. En cuanto al dinero en efectivo, no hace falta que te lleves muchos si tienes la tarjeta para ir sacando en caso de que lo necesites.

Accesorios

Toda la documentación anterior, la tienes que tener de manera accesible, ¡no la pongas en el fondo de la mochila! De esta manera, puedes llevar fundas porta carnet de diferentes tamaños para proteger todos tus documentos.

Además, también puedes guardar todos los tickets y reservas de los hostales en un dossier uñero o fundas especiales para que no se pierdan, doblen o mojen por el mal tiempo. Así, tendrás localizado en todo momento el carnet del peregrino.

Si eres de los que le gusta tener todo identificado porque tienes miedo a perder las cosas, puedes implementar varios identificadores de maletas para poner tu nombre y número de teléfono. De esta manera, si pierdes la mochila, ¡puedes esperar a que te llamen para recuperarla!

Higiene

Al estar todo el día andando y sin poder tener una higiene adecuada, es necesario que lleves contigo los productos básicos de higiene personal: jabón, papel higiénico, una toalla pequeña (mejor de microfibra para que ocupe menos), crema solar, tiritas o similar, tijeras, así como antisépticos o analgésicos.

Otros básicos

Para las grandes caminatas, puedes llevar bastones para tener un mejor punto de apoyo. Además, tienes que estar hidratado por lo que una cantimplora te será muy útil. Otros básicos pueden ser una navaja suiza, bolsa de tele para hacer la compra, una linterna, el móvil para usarlo como linterna y algo de comida como frutos secos o barritas que te aporten energía.

En definitiva, para hacer el Camino de Santiago es muy importante tener una preparación previa para poder planear todo el viaje. Piensa en lo principal que necesitas y que llevarás puesto para no cargar con todo el peso durante la ruta. Así, disfrutar al máximo de la experiencia.